Hoy seré un poco duro en mis teorías, quizás no acompañe al sentimiento de la mayoría pero me gustaría que reflexionaseis sobre mis palabras y me trasladéis vuestra opinión.
Llevamos largos meses asistiendo a la sistematica protesta de cualquier colectivo que preste servicios públicos y reciba el anuncio de la privatización del servicio.
Lo primero que debéis saber es que un servicio debe considerarse público o privado en función del poseedor de la titularidad de dicho servicio y no de la empresa que intermedie, por ejemplo:
¿Es el trasnsporte urbano un servicio público o privado?, ¿puede establecer libremente las tarifas? ¿de donde cobran sus empleados? esas preguntas os colocarían en la perspectiva de un negocio privado pero con ordenación pública.
Al final se trata de que el receptor del producto o servicio, acceda al mismo vía libre mercado o con unas regulaciones establecidas por una administración pública y amparado por unos precios regulados por la autoridad que proceda.
Existen taxis, colegios, hostpitales, autopistas, y demás servicios que regulados por nuestras respectivas administraciones, se prestan gratuitamente al ciudadano o a un precio reducido, pero usando a una empresa privada como intermediario.
La verdadera pervivencia de un servicio público no se preserva en función de la exsitencia de empleados públicos en detrimento de una empresa intermediaria o viceversa. Se trata de que la pirámide de explotación se cumpla, se necesita la pequeña aportación de muchos usuarios que no hacen uso del servicio para no cobrar el gran coste a aquellos que necesitan valerse del mismo.
No sería posible facilitar ciertas pruebas diagnósticas, o un número determinado de profesores por alumno a muchas familias que hacen uso de estas prestaciones, si otras muchas no aportaran impuestos para ello sin hacer uso.
Esta balanza venía deviándose en los últimos años porque como vimos en anteriores post, las administraciones no se planteaban si los servicios se venían pagando o no con impuestos, porque acudían a emisiones de deuda;
pero el despertador sonó y nos encontramos con ingentes cantidades de empleados de empresas públicas, ojo no son funcionarios, que engrosaban las listas de personal con condiciones asimiladas a un funcionario real, y con índices de absentismo que nada tienen que ver con el personal de empresas privadas.
Con mis palabras no quiero generalizar, pero las estadísticas lo indican así, no hemos tenido una sola manifestación mientras hacíamos tambalear los cimientos de nuestros servicios públicos con un sobrecoste no asumible.
Sin embargo en cuanto la aparente amenaza de una gestión privada se cierne sobre los contratos laborales de los empleados de empresas públicas, las masas salen a la calle en el convencimiento de que se tambalea el propio servicio público.
Yo como contribuyente quiero que el día que tenga una necesidad, se me cubra, y que si es posible, la cantidad que se me exige para financiar dichos servicios se aquilate a lo extrictamente necesario.
Por otra parte, si el personal de empresas públicas tiene que tener condiciones laborales asimilables a una empresa privada, no veo inconveniente alguno, porque estas últimas están reguladas por convenios y obligaciones legales que marcan unos mínimos y se revisan trimestralmente si la empresa quiere seguir prestando el servicio a una administración pública.
Por eso siento mucha tristeza cuando veo ordas de gente aludiendo a la eliminación de servicios públicos cuando en realidad lo que se puede eliminar son ciertos privilegios laborales establecidos cuando el trabajador de una empresa pública no tiene obligación de velar por la viabilidad económica de la entidad en la que trabaja.
Por último recuerdo que no es lo mismo viabilidad que rentabilidad, y que cuando miles de personas aducen razones de rentabilidad para asignar servicios públicos a empresas privadas, quizás se busque una mera viabilidad.
De todos modos, el día que uno solo de mis lectores me asegure que le han cobrado cantidad alguna por una asistencia médica o escolar, me reractaré de mis palabras.
Mis palabras guardan relación directa con mi siguiente post acerca de las "rentas altas"
Un saludo de vuestro primo de riesgo.